Último Número 3 Vol. 10 2019


Recensión del libro
Book Review
Ortega y Gasset, psicólogo. Ensayos y aproximaciones (2019). Helio Carpintero. Fórcola Ediciones, Madrid, 484 páginas

Concha Pérez Salmón

Centro de Salud Mental de Alcorcón


Páginas e23, 1-3

DOI https://doi.org/10.5093/cc2019a16

Contenido

El autor del volumen que nos ocupa, Helio Carpintero Capell, necesita pocas presentaciones. Su dilatada trayectoria profesional ha guiado el quehacer de varias generaciones de psicólogos que han tenido el privilegio de asistir a sus cursos o de contar con él como director de sus respectivas tesis doctorales. Entre otros méritos y reconocimientos cabe recordar que el profesor Carpintero, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, y Presidente de la Academia de Psicología de España, es Catedrático de Psicología Básica de varias universidades españolas, Doctor Honoris Causa por cinco universidades españolas y extranjeras, miembro de honor del Colegio Oficial de Psicólogos... Y que en este recorrido ha destacado por su interés por la Historia de la Psicología, disciplina de la que constituye un referente a nivel nacional e internacional. Fundador de la Sociedad Española de Historia de la Psicología y de la División de Historia de la Psicología Aplicada, es encomiable su labor como difusor de la historia de la Psicología española. Y es esta faceta la que nos parece relevante resaltar al abordar la lectura del libro que presentamos.

Se trata de una obra, tal y como el propio autor nos indica en el prólogo, que recoge parte de la reflexión que Carpintero ha realizado a lo largo de años acerca de la figura y de la obra de Ortega y Gasset. Reflexión que, en sus propias palabras, ha orientado buena parte de su biografía y de sus intereses vitales, así como sus propias inquietudes profesionales, inscritas entre los dos polos de la Filosofía y de la Psicología. Obra que pretende asimismo dar a conocer aquellos aspectos del pensamiento de Ortega que le sitúan como uno de los inspiradores de la que, antes de la Guerra Civil de 1936, empezó a constituirse como una auténtica psicología de tradición española.

Nos encontramos así ante una recopilación de artículos en los que el autor ha investigado aquellos aspectos de la producción intelectual de Ortega que le convierten en un apasionado de la Psicología, y que ponen de relieve su empeño por abordar temas comunes a ambas disciplinas, la Filosofía y la Psicología, que compartirían, a su entender, las mismas funciones, es decir, “el conocimiento de la conciencia individual, de sus procesos y de sus hechos, y la fundamentación de las ciencias de lo humano” (p. 17). Prueba de esta perspectiva es el hecho de que el filósofo se aproximara al estudio de las diferentes escuelas psicológicas de la época, y que tuviera una fructífera colaboración con figuras tanto de la Psicología nacional como internacional. El profesor Carpintero nos expone en el capítulo 3 una reseña de lo que fue el inicio del desarrollo de una psicología progresista en nuestro país a principios del Siglo XX, describiendo así el ambiente científico de la época que pretendía una renovación científica, y en la que brillaban figuras como Rodríguez Lafora, Sacristán o José Germain, por citar a algunos. Desarrollo que fue dramáticamente interrumpido por la Guerra Civil, y seguido de un retroceso que supuso, a su vez, la necesidad de una reconstrucción, de la que en parte fue inspiradora la figura de Ortega. Ello fue posible por haber sido Ortega un estrecho colaborador de figuras claves que hubieron de partir al exilio, como Rodríguez Lafora, circunstancia que le permitió establecer el nexo con los futuros impulsores de la Psicología científica en España como Jose Germain, o el Dr. Valenciano, por poner ejemplos relevantes, que aplicaron la tradición orteguiana a la psicopatología, dotándola de una base antropológica y filosófica.

Son muchos los matices del pensamiento psicológico de Ortega que el profesor Carpintero pone de manifiesto en varios de los artículos que nos presenta. Su proximidad con la psicología individual de Adler con el que compartía la postura de que la Psicología debía de ocuparse de las líneas maestras que guían la vida individual y las metas individuales de cada cual. Su rechazo de una psicología atomista y la consideración de que los fenómenos psíquicos solo tienen sentido dentro de un todo vital, de lo que infiere que el tema de la Psicología ha de ser la Vida. Sus afinidades con la teoría de la Gestalt: para Ortega cada organismo forma un todo con el mundo circundante, la Vida es un sistema de interacción con el mundo. El Yo se construye así en esta interacción con el mundo, y está limitado por una razón histórica, y a la vez impulsado por la tensión hacia la autorrealización. Cada individuo construye su propio estilo vital, y toda vida está gobernada por el sentido. La famosa proposición: “Yo soy Yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo” viene a sintetizar la tesis de que lo que importa es “mi vida”, ámbito donde se juega la interacción entre el Yo y el Mundo. Estamos ante la Razón Vital, que postula un pensamiento interrelacionado con la vida como realidad radical. Y aquí comprobamos la convergencia entre la perspectiva psicológica del filósofo y algunas teorías psicológicas contemporáneas que trascienden la dimensión biológica del hombre y añaden lo histórico y lo cultural.

Finaliza el profesor Carpintero exponiendo su “Esbozo de una psicología basada en la Razón Vital”, que forma parte de su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas en el año 2000, en el que propone la necesidad de construir una Psicología genuinamente española, sustentada precisamente en esa Razón Vital que es la base del pensamiento orteguiano. Y que sería fiel al deseo de Ortega de buscar una interpretación española del mundo, basada en las ideas que nuestro país ha desarrollado históricamente, y dotadas de una originalidad innegable, que pudieran proyectarse en el ámbito de la realidad científica y antropológica de nuestra época.

Y para ello, y a lo largo de todo el volumen asistimos a una exposición de las ideas filosóficas fundamentales de Ortega que dan cuerpo al andamiaje de esta Psicología, disciplinas entre las que no deberían de existir fisuras: sus estudios sobre la atención, su psicología del hombre-masa, sus reflexiones sobre Cervantes y Don Quijote, su metafísica....

En definitiva nos encontramos ante una obra importante: importante por su contenido, importante por su planteamiento, importante por la categoría del autor, que nos acerca a conocer a una de las figuras señeras de nuestro paisaje intelectual, vigente aún hoy en día por sus planteamientos cercanos, según opinión de la que suscribe, al moderno constructivismo. Y admirado allende nuestras fronteras, por importantes representantes de esta corriente epistemológica, que le citan en sus publicaciones: por ejemplo G. Nardone, en El arte de mentirse a sí mismo y de mentir a los demás (2016, p. 81), o H .Von Foerster, quien, en el capítulo “Ética y cibernética de segundo orden”, publicado en Terapia breve, filosofía y arte, Herder (1999, p. 45) cita literalmente el siguiente párrafo de Ortega, con el que finalizamos la presentación de este volumen:

“El hombre no tiene naturaleza, sino que tiene historia. El hombre no es sino drama. Su vida es algo que debe ser decidido y hecho a medida que vive. Y un ser humano consiste en esa elección e invención. Cada ser humano es el novelista de sí mismo, y aunque puede elegir entre ser un escritor original o un plagiario, no puede por menos que elegir. Está condenado a ser libre.” (1964, p. 13-50).


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Correspondencia

Para citar este artículo: Salmón, C. P. (2019). Ortega y Gasset, psicólogo. Ensayos y aproximaciones (2019). Helio Carpintero. Fórcola Ediciones, Madrid, 484 páginas. Clínica Contemporánea, 10, e23, . https://doi.org/10.5093/cc2019a16