Último Número 2 Vol. 10 2019


Actualidad: Reseña sobre película
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Reseña de la película "Green Book" (2018) de Peter Farrelly

María Isabel Naranjo Castro

Páginas e15, 1-3

DOI https://doi.org/10.5093/cc2019a14

PDF 1989_9912_cc_10_2_e15.pdf

EPUB 1989_9912_cc_10_2_e15epub.epub

Contenido

FICHA TÉCNICA

Dirección: Peter Farrelly.

Guión: Brian Hayes Currie, Peter Farrelly, Nick Vallelonga.

Música: Kris Bowers.

Fotografía: Sean Porter.

Reparto: Viggo Mortensen, Mahershala Ali, Iqbal Theba, Linda Cardellini, Ricky Muse, David Kallaway, Montrel Miller, Harrison Stone, Mike Young, Jon Michael Davis, Don DiPetta, Mike Hatton, Dimiter D. Marinov, Craig DiFrancia, Gavin Lyle Foley, Randal Gonzalez, Shane Partlow.

País: Estados Unidos.

Año: 2018.

Género: Comedia dramática. Basado en hechos reales.

Duración: 130 min.

Productora y distribución: Universal Pictures / Participant Media / DreamWorks SKG / Innisfree Pictures / Wessler Entertainment. Distribuida por Universal Pictures.

PREMIOS:

  • 2018: 3 Premios Oscar: Mejor película, guion original y actor de reparto (Ali). 5 nom.
  • 2018: Globos de Oro: Mejor película comedia, guion y actor de reparto (Ali). 5 nomin.
  • 2018: Premios BAFTA: Mejor actor de reparto (Mahershala Ali). 4 nominaciones
  • 2018: Festival de Toronto: Premio del Público (Mejor película)
  • 2018: National Board of Review (NBR): Mejor película y actor (Mortensen)
  • 2018: American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores películas del año
  • 2018: Critics Choice Awards: Mejor actor secundario (Mahershala Ali). 7 nomin.
  • 2018: Asociación de Críticos de Chicago: Nominada a Mejor actor secundario (Ali)
  • 2018: Satellite Awards: 5 nom. incluy. mejor comedia, director y actor (Mortensen) 2018: Sindicato de Productores (PGA): Mejor película
  • 2018: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor director/película
  • 2018: Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión original
  • 2018: Sindicato de Actores (SAG): Mejor actor secundario (Mahershala Ali)

SINOPSIS

Tony Lip es un tosco italoamericano que se aventura en el trabajo de chofer para acompañar en su gira al virtuoso pianista de color Donald Shirley. Ambos emprenden 8 semanas donde los prejuicios y el racismo les acercarán a compartir sus diferentes mundos guiados por “El Libro Verde”, la guía del conductor negro.

LOS PERSONAJES

Resulta interesante conocer el mundo de los dos protagonistas para entender mejor el vínculo que desarrollan y las situaciones que se dan a lo largo de la película:

Tony Vallelonga, más conocido por Tony Lip, o como él mismo explica, Tony “el charlatán”, es de procedencia italiana y vive en el Bronx con su mujer y dos hijos donde diariamente tiene relación con la familia extensa y amigos. Es un hombre desinhibido, descarado, descuidado en su habla y saber estar que no duda en usar la picaresca para conseguir sus objetivos. Tiene buenas dotes estratégicas a la hora de negociar donde la agresión física y la amenaza están incluidas como parte de sus recursos. Sociable, familiar y trabajador en clubs donde desempeña tareas diversas que le sean encomendadas.

Donald Shirley, el Doctor Shirley, es un virtuoso pianista, delicado en sus formas, culto, elegante, estricto y silencioso. Su prioridad en la vida es la música, lo cual parece incompatible con una vida personal y relaciones familiares, habiéndose convertido en un solitario hombre de color que vive entre lujos y viaja gira tras gira.

LA PELÍCULA

La historia inicia con el cierre temporal del “Copa”, el lugar de trabajo de Tony. Este hecho le lleva a realizar una entrevista de trabajo donde conoce al Doctor Shirley, el cual, para su sorpresa, es un hombre de color que le ofrece acompañarle de chófer durante su gira. Aunque moderado en sus palabras, Tony evidencia prejuicios sobre las personas de color, los cuales le llevan a rechazar la oferta que finalmente aceptará. De este modo, y gracias “al talento manejando problemas” de Tony, arrancan 2 meses de gira por el sur profundo.

En el inicio de este viaje ambos chocan por tener estilos diferentes a la hora de relacionarse, Tony hablador y Donald callado, Tony descuidado y Donald meticuloso. Esto hace que ambos se muestran reacios a las formas y consejos del otro, pero, poco a poco, abren una puerta desde el compartir donde sus mundos internos comienzan a valorar posibilidades que nunca antes habían contemplado. Así, Tony aprende sobre dicción o escritura de cartas y Donald se atreve a comer pollo con las manos e incluso tirar los huesos por la ventana.

Es un dulce aprendizaje el que el personaje de Tony nos muestra en relación al racismo pasando por diferentes fases: parte del rechazo a los negros donde si usan un vaso para beber hay que tirarlo, continúa con expresión de sorpresa por tener que usar una guía especial para negros, niega la relevancia de que le impidan usar el urinario consintiendo un trato racista y prosigue con una actitud empática al reconocer el dolor que debe sentir por vivir solo y necesitar una botella de alcohol cada noche.

Esto, no sólo queda en un proceso reflexivo interno, sino que avanza con muestras de cariño humano: se interesa por su historia familiar o aconseja pensando en su bienestar sobre la relación con su hermano. Y de la expresión verbal también da paso a la acción dando la cara por él en el restaurante cuando le niegan una mesa para cenar por ser negro respondiendo con la cancelación de la actuación, a pesar de que esto conlleva la consecuente pérdida económica de parte de su sueldo.

Por otro lado, Doc, como le llama Tony, inicia tratándole como un niño al que educar, le enseña modales, le pone límites y ejerce autoridad sobre él.

Ambos hacen una especie de “paternaje” donde se enseñan con el ejemplo, cuidan y protegen. Es un juego de intercambio de roles donde uno enseña y el otro aprende, ambos flexibilizan sus mundos, muestran sus dificultades y refuerzan al otro en sus avances.

Tony tiene un estilo confrontador, no entiende cómo Donald puede tratar con amabilidad a gente que le ha infravalorado por su color de piel y Doc no entiende que Tony recurra al soborno para conseguir lo que quiere. Sus estrategias para manejar el racismo no tienen nada que ver, pero ambas resultan válidas para sobrevivir.

Resaltaría la escena en la que Tony confronta a Donald diciéndole “soy más negro que usted…no sabe nada de su pueblo… mi mundo es más negro que el suyo” y este se rompe gritando por no sentirse ser “lo suficientemente negro, ni blanco, ni hombre”. La intensidad emocional de la película diría que alcanza su máximo aquí. El Donald siempre contenido, en su sitio, con saber estar que hemos visto, se desgarra de dolor reconociendo su herida más profunda: no encajar ni ser aceptado en una sociedad donde parece ser que cumplir el estereotipo es imprescindible para ser parte de algo.

Acaban su viaje, ambos exhaustos, llegando justos para la cena de Navidad y Tony le invita a compartirla con su familia. Tras un rechazo inicial, asiste después recogiendo una calurosa acogida y creando una reparadora escena donde la aceptación incondicional de la persona, independientemente de su color de piel, prima plenamente. Todo esto queda marcado por el shock familiar al descubrir el cambio que Tony ha tenido sobre el trato a las personas de color cuando este les pide que no le llamen “el negro”.

En resumen, podría decirse que esta película es un viaje hacia la ruptura de prejuicios y racismo donde se da una lucha por los derechos, la igualdad y el reconocimiento de las personas de color.


Correspondencia

Para citar este artículo: Castro, M. I. N. (2019). Reseña de la película “Green Book” (2018) de Peter Farrelly. Clínica Contemporánea, 10, e15. https://doi.org/10.5093/cc2019a14